
Me tome unos dias para reflexionar. Un par de horas con la cabeza fría y el corazón latiendo a mil. Unos cuantos minutos asomado por la ventana, mirando el verde césped de la hermosa cancha de rugby. Y ahí fue cuando las preguntas me azotaban la cabeza: "porqué a él y no a mi?", "qué hizo para merecer eso?", "puede ser tan cruel el destino?"...y un sinfín de interrogantes mas, muchos sin respuestas posibles.
Nadie tiene escrito su final, nadie sabe cuando le llega la hora. Mucho menos se puede imaginar que le deparará la vida a cada uno. Pero lo "lindo" es caer como un guerrero, sabiendo que todo lo hiciste a pulmón, con sacrificio y sin desviarte de los ideales. Y estoy seguro que JCM así lo hizo, luchando por un sueño que supo conseguir con creces.
Fueron veinte fabulosos años unidos al mundo de la ovalada, con un cierre de lujo: la Primera División de CUBA lo empezaba a tener entre los imprescindibles; tres tries en cuatro partidos confirmaban esta teoría. Pero esa llama de juventud pronta a convertirse en hombre de rugby, se apagó.
Hoy, todo el ambiente rugbístico llora a JCM. Hoy, las ganas de seguir parecen extinguirse para la familia del jóven. Eso sí, y hay que tenerlo en claro: JCM dio dejó el alma en cada pelota como así en la vida. Y ese orgullo debe servir como bandera para los suyos.
JCM, Juan Cruz Migliore...tu espíritu de lucha, garra, sacrificio y mucho pero mucho amor propio seguirá encendida desde arriba!
" DIOS NECESITABA UN WING, SE LLEVÓ AL MEJOR"....
por gastón doval, de corazón y con un dolor inmenso.
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